Hierro y cansancio en mujeres sin anemia: lo que mostró un ensayo con 198 mujeres
21 de octubre de 2026 · Equipo ONE

La anemia se diagnostica con la hemoglobina. El cuerpo, además, guarda hierro de reserva, y esa reserva se mide con otro examen, la ferritina. Por eso una persona puede tener la hemoglobina normal y las reservas bajas. Este ensayo quiso saber si, en ese caso, tomar hierro cambia algo.
El estudio
Paul Vaucher y colegas reclutaron a 198 mujeres de 18 a 53 años que menstruaban y que habían consultado a su médico por cansancio. Todas tenían la hemoglobina sobre 12 g/dL y la ferritina bajo 50 µg/L. Durante 12 semanas, la mitad tomó 80 mg diarios de hierro y la otra mitad un placebo. El estudio se publicó en el Canadian Medical Association Journal en 2012.
Qué encontraron
El cansancio bajó 47,7 % en el grupo que tomó hierro y 28,8 % en el que tomó placebo, una diferencia de 18,9 puntos. La ferritina subió 11,4 µg/L más con hierro. No hubo diferencias en calidad de vida, depresión ni ansiedad.
Una revisión publicada en BMJ Open en 2018 juntó 18 ensayos con 1.170 personas sin anemia y con poco hierro. Encontró menos cansancio reportado, pero ninguna mejora en la capacidad física medida con el consumo máximo de oxígeno.
Los límites
El cansancio es una medida subjetiva, y como el hierro suele causar molestias digestivas, algunas participantes pudieron darse cuenta de qué tomaban. El ensayo lo financió Pierre Fabre, un laboratorio que vende hierro. Además, el beneficio se vio en mujeres con la ferritina baja, así que no dice nada sobre quienes tienen buenas reservas.
Cómo lo usamos en ONE
En ONE el hierro no va en todas las fórmulas. Lo incluimos cuando hay una razón: dieta vegana o vegetariana, anemia diagnosticada o sospechada, menstruación (sobre todo si es abundante), o una dieta pescetariana con cansancio o enfermedades frecuentes. Siempre va con vitamina C, que ayuda a absorberlo, en la fórmula de la mañana.
Nuestra dosis es varias veces menor que la del ensayo, porque la idea es completar lo que falta en la dieta. Corregir un déficit es otra cosa: si te sientes cansada sin una causa clara, pídele a tu médico un examen de ferritina.
Fuente: Vaucher P., Druais P-L., Waldvogel S. et al. (2012). Effect of iron supplementation on fatigue in nonanemic menstruating women with low ferritin: a randomized controlled trial. Canadian Medical Association Journal, 184(11), 1247-1254. https://doi.org/10.1503/cmaj.110950
Fuente: Houston B.L., Hurrie D., Graham J. et al. (2018). Efficacy of iron supplementation on fatigue and physical capacity in non-anaemic iron-deficient adults: a systematic review of randomised controlled trials. BMJ Open, 8(4), e019240. https://doi.org/10.1136/bmjopen-2017-019240
Tu fórmula, según tu biología.
Empezar mi encuesta